Un día grabado, inconscientemente, en la memoria de los ucranianos.


 

Ninguno de los 46.000 habitantes de Pripyat en Ucrania olvidarán la madrugada del 26 de abril de 1986; ni de cómo, algunos, sobrevivieron y vivieron alrededor de tres días sin saber los altos niveles de radiactividad que poseían sus cuerpos. Debido a lo sucedido por el accidente nuclear más grande de la historia murieron alrededor de 600.000 personas; tras haberse estallado el edificio del cuarto bloque redactor de La central eléctrica nuclear Vladímir Ilich Lenin​ o central nuclear de Chernobyl.

 

Pripyat, Chernobyl, Ucrania

Archivo fotográfico: Aliaksandr Palanetski el 4 de abril del 2015 en Pripyat, Ucrania

La central eléctrica nuclear Vladímir Ilich Lenin​ o central nuclear de Chernobyl fue desde 1977 una planta de energía atómica, radioactiva, en la ciudad de Pripyat, encontrada a 15 kilómetros al noroeste de la ciudad de Chernobyl, a 16 km de la frontera entre Ucrania y Bielorrusia y a 120 km al norte de Kiev.

El verdadero recuerdo histórico comienza en la noche del 25 de abril de 1986, mientras trabajaban, normalmente, 176 empleados en el bloque cuatro de la planta nuclear, y cuando se recibe una llamada que ordena probar un sistema de auto alimentación de redactor; algo, que se decía, podría ahorrar energía. La ejecución de la orden se desprende a la 1:23 a.m. del día siguiente, allí desactivaron los sistemas de seguridad y comenzaron con ‘el experimento’.

Como resultado se produjo varias detonaciones en el centro del redactor, mientras la ciudad de Pripyat dormía tranquilamente, el piso de la planta nuclear comenzaba a temblar; la tapa del redactor de 1.200 toneladas asciende hacía el aire; y del enorme hoyo sale una poderosa corriente de partículas de vapor radioactivo, liberando uranio y grafito, a mil metros hacía el cielo y a cientos de metros de la planta.

Es ahí, en ese momento y preciso lugar, donde acababa de ocurrir el peor accidente nuclear de la historia, y el verdadero dolor histórico trascendió por las personas del poder, cuando no se atrevieron a ordenar una evacuación para el cubrimiento de la protección humana. Lo que hacían era investigar las causas de la explosión, mientras los ciudadanos corrían peligro. Todo por ocultar el escándalo público, debido a que no tenían argumentos suficientes para explicar la razón del hecho.

Tanto así que, Mijaíl Gorbachov, el hombre más poderoso de la Unión Soviética, en aquel momento, no vio necesidad de despertar a otros líderes políticos o de interrumpir su fin de semana con una sesión de emergencia, explica el historiador ucraniano Serhii Plokhii en su libro Chernobyl: the history of a nuclear catastrophe (“Chernóbil: la historia de una catástrofe nuclear”, 2018).

Accidente de Chernobyl, planta nuclear, Pripyat, radioactivo

Acrivo fotográfico: Igor Kostin, tomada el día después del accidente nuclear de chernobyl

________________________________________________

Se consideraron estas las primeras víctimas de Chernobyl

Tras no saber la razón de las, supuestas, llamaradas ‘de fuego’; 28 bomberos luchan contra la candela sin el equipo de protección adecuando y arrojando toneladas de agua, pero aún así, nada, ni nadie, hacía que se apagara. Todos ellos quedaron expuestos a letales dosis de radiación; esa misma noche murieron dos hombres, uno no encontrado y el otro consumido por los altos niveles de radiactividad; algunas personas quisieron ayudarlo, pero cuando lo tocaban sus manos se hervían y se consumía la piel; y los otros 26 bomberos estaban destinados a morir meses después, es decir, estar por dos segundos en ese lugar ya era recibir los niveles de radiactividad letales en una persona; nadie estaba enterado, ni preparado, para una crisis de esa magnitud por la cual estaba atravesando.

En menos de 24 horas de la explosión, se acercó el primer helicóptero tripulado por el fotógrafo Igor Kostin de la agencia Novosti Agrokor, él no sabía qué había ocurrido y fue el primer periodista en ver y acercarse al hoyo; también, fue el primero en tomar una foto de la grieta. Al regresar a Kiev, reveló las fotos y expuso la noticia como un accidente de fuego, en realidad nadie sabía que sucedía.

El vicepresidente soviético Boris Shcherbina le cuenta a BBC Mundo cuál era la situación en la que se encontraban los lideres “al principio, estaban en un estado de shock y negación. No querían aceptar lo que había pasado. Después, no quisieron asumir la responsabilidad de lo sucedido.” Y agregó que el                                                               país tardó 18 días en hablar sobre ello en televisión.

Por lo que, “la reacción inmediata fue ocultar la tragedia y luego trataron de minimizar la cantidad de información que se publicaba”, le cuenta a BBC Mundo el periodista Adam Higginbotham, autor de Midnight in Chernobyl (“Medianoche en Chernóbil, 2019).

Armen Abagian, el director de un instituto de investigación sobre energía nuclear que había sido destinado a Moscú, le dijo a Shcherbina que la ciudad tenía que ser evacuada: “Le dije que había niños corriendo por las calles, gente colgando ropa para secarla. Y la atmósfera era radioactiva”, fueron sus palabras, según cuenta el historiador Serhii Plokhii (BBC New Mundo, 2019).

El gobierno de la Unión Soviética aún no se encontraba dispuesto a que las malas noticias se esparcieran tan rápido como las radiaciones. Por eso, cortó las redes telefónicas y prohibió a los ingenieros y trabajadores de la planta nuclear compartir la noticia sobre lo ocurrido con los amigos y familiares, guardar silencio era un protocolo normalizado del estado.

No fue la primera vez que la Unión Soviética (URSS) asumía a este tipo de situaciones, aunque creyeron que, en esta oportunidad, podían ocultarlo con éxito, en este caso la frontera estaba más cerca con Occidente y la contaminación y el alcance fueron mucho mayores: “Hubo otro desastre nuclear (mucho más pequeño) en septiembre de 1957 en Kyshtym, en los montes Urales, cuando explotaron unos materiales radiactivos. Pero no había información en ningún lado”, le cuenta Plokhii a BBC Mundo.

Hacía lo que había sucedido, “Los estadounidenses encontraron algunas señales de que había una explosión y contaminación en aquel primer desastre, pero no dijeron nada porque ellos mismos estaban en el proceso de desarrollar grandes planes nucleares y no quisieron crear una alarma” expresó Higginbotham en BBC Mundo.

Al fin, tres días después el gobierno autorizó la evacuación completa a la ciudad, sin embargo, durante todos estos días las personas, sin darse cuenta, están recibiendo niveles muy altos de radiación en su cuerpo, calculados entre 15.000 veces más de los niveles de radiación aceptables. Se prepararon 2.500 buses en toda la ciudad para evacuar a unas 46.000 personas en un determinado tiempo de tres horas y media.

Aunque, seguía el engaño por parte del gobierno, pues cuando alertó a la población prometió un regreso, por lo que las familias solo cogieron lo necesario.

La desconexión informativa por la que estaba pasando la Unión Soviética fue la insatisfacción de los que vivían en Pripyat, pues se estaban informando de medios extranjeros y de rumores creíbles e increíbles y no de su propio gobierno, era irónico, según Svieta Volochay, quien tenía doce años cuando sucedió y tres décadas después El País obtuvo una entrevista con ella.

En una entrevista realizada por El país a Svieta Volochay (45 años) narra que en la noche  del 26 de abril de 1986 dormía en su casa con su familia cuando a 35 kilómetros se producía en Chernobyl el mayor desastre nuclear de la historia. Tenía 12 años. Ahora y asegura que la serie producida por HBO llamada Chernobyl le ha devuelto a aquellos días posteriores al accidente. “En esta serie hay poco teatro”, resume Volochay en este vídeo, en el que ve y comenta la serie que se estrenó el pasado el 6 de mayo del 2019.

 

Incluso, tras las 46.000 personas evacuaran la ciudad de Pripyat  en poco tiempo y de manera ligera no se iban, ni se encontrarían, fuera de peligro; cuando el cuerpo humano es expuesto a tan altas dosis de radiactividad no hay manera que las partículas de uranio y grafito no afecte los órganos vitales, en algunas personas se les desarrollan enfermedades al instante, mientras que a otras en unos cuantos días, meses o años.

radiactividad, radiación, chernobyl,

 

Comparte la publicación
Tweet about this on TwitterEmail this to someonePin on PinterestShare on Google+Share on TumblrShare on LinkedInShare on Facebook

Leave a Comment

Your email address will not be published. Required fields are marked *

You may use these HTML tags and attributes: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>