Sol amarillo, oro azul y sangre roja



Fotografía por Julián Falla Alfaro.

Fotografía por Julián Falla Alfaro.

 

Advertimos que gran parte de los entrevistados prefieren mantener en el anonimato. Su seguridad podría estar en peligro después de este reportaje.   

Luego de surcar algodones flotantes sobre un cielo que se confunde fácilmente con el azul del mar, la pequeña avioneta frenó en seco en la pista húmeda de uno de los municipios más lluviosos del mundo, Bahía Solano. Sus calles de fango y piedras tienen incrustadas espejos de agua que reflejan el color grisáceo de las nubes.

Fotografía por Jacobo Jurado Carmona

 

primeraEl olor del mar se entrelaza con la lluvia y las gotas de sudor se precipitan a recorrer el cuerpo de los transeúntes.  El calor del pueblo se confunde con el calor de la gente, gente en la que se evidencia el mestizaje colombiano. Su hospitalidad, alegre y pintoresca como las casas que adornan el municipio.

Bahía Solano está en el noroccidente colombiano, donde la tierra se encuentra con una porción del océano más grande del planeta y que da nombre a la región, la Pacífica, una de las cinco del país.

Se le dio este nombre al océano aproximadamente en el siglo XVI por la tranquilidad de sus aguas, hoy al parecer esa misma tranquilidad es la que reflejan algunas multinacionales que se han asentado en ese departamento y que según dicen sus habitantes, “toman decisiones arbitrarias sin sentir el peso de las leyes y del pueblo”.

Dicen algunos solaneños,  que la REM Forest Products – Colombia Hardwood INC, multinacional canadiense no fue la excepción, y usó la tala de madera como fachada para usurpar las tierras fértiles del Chocó, ricas en un anhelado mineral: el ‘oro azul’, compuesto por óxidos de niobio, hierro y manganeso; y tantalita, esta última compuesta por óxido de tántalo, hierro y magnesio, que recibe por nombre Coltán; clave en la producción de dispositivos eléctricos, como el celular y el computador, e incluso en la industria aeroespacial.

La ONG Alboan, que denuncia las injusticias de la desigualdad social en el mundo, asegura que el coltán es el causante del peor conflicto que ha vivido la tierra después de la segunda guerra mundial; cinco millones de personas han muerto, violan a las mujeres como arma de guerra y solo en el 2013 hubo un millón de desplazados, gente que no sabe si es una fortuna alcanzar la huida de las minas o una desdicha dejar su tierra. 

 

Tomado de https://www.youtube.com/watch?v=qbuZ5FYI9E4

Tala ilegal, ¿un distractor?

 

Bahía Solano y gran parte del Chocó, es conocido nacionalmente por su selva rica en madera. Esta riqueza, en su momento, condenó a este municipio a la tala colosal y a los engaños.

Entidades de control ambiental como los Delfines (Concejo Comunitario General de la Costa Pacífica Norte del Chocó)  y la Corporación Autónoma Regional para el Desarrollo Sostenible del Chocó (Codechocó) trabajaron de la mano para acabar la tala indiscriminada. Sin embargo, esto cambió con el tiempo, así lo afirmó un funcionario de la entidad, que solicitó omitir su nombre, “Codechocó le canceló el permiso a los Delfines para tratar la tala de madera porque resulta que hace unos seis años ellos le dieron un permiso a la REM, negociaron y ya están vetados por nosotros hace una semana”. (No obstante, lo que resulta extraño  es que el permiso se haya cancelado una semana antes de esta entrevista y no hace seis años cuando se finiquitó el negocio). 


Algunas personas del pueblo opinan que también hubo algo extraño, “Lo de ellos (la multinacional canadiense) no era la madera, descubrieron una mina, sacaron coltán, se lo llevaron, entonces la madera era un sofisma. Sacaron un poco de muestras de tierras y se fueron. El gobierno no sabía que estaban llevándose eso, la misión de ellos era esa”, comentó Morgan, que en realidad es conocido en su tierra de otra manera, por sus historias de años, que se evidencian en las arrugas de su piel y la lentitud de sus palabras. Pese a ser querido y respetado en el pueblo, pidió tampoco revelar su nombre porque según él, su vida podría correr peligro. 

 

 

Tomado de https://www.youtube.com/watch?v=5XZK7NYl63w
 
'Morgan' - Fotografía tomada por Daniel Muriel Correa
‘Morgan’ – Fotografía tomada por Daniel Muriel Correa

Así las cosas, si Morgan no está equivocado y más allá de la tala hay un interés en el mineral, la mencionada multinacional aprovechó la facilidad con la que obtuvo el permiso para la explotación de madera, pese a que su objetivo estaba enterrado en las entrañas de la tierra fértil de Bahía Solano; tan enterrado como el permiso que nunca tuvieron para extraer el Coltán.  Así lo corrobora Harold Lozano Obregón, secretario general de la Alcaldía de Bahía Solano, quien en un vaivén de palabras que se tropezaban entre sí, acepta la malicia con la que actuó la multinacional.  ”Ellos sí estuvieron aquí talando madera, ya cuando todo el pueblo se enteró de lo que pasaba hicimos lo posible para que el Ministerio de Ambiente los sacara”. 

Al respecto, Tito Gerardo Calvo, Director de Bosques y Servicios Ecosistémicos, del Ministerio del Medio Ambiente, dijo,  “todas las actividades que se desarrollen alrededor de la explotación de minerales deben tener un permiso. Tener título minero registrado y tener los permisos y licenciamientos ambientales que se requieran. De lo contrario estamos hablando de minería ilegal”.

 

 ¿Quién es el culpable?

 

Para algunos de la zona, el ex presidente, Álvaro Uribe Vélez,  fue el liquidador más grande en minas, que tuvo el Chocó. “Y fuera de todo lo que ha hecho, autoriza a una empresa canadiense en un corregimiento aquí para que explotara madera, y resulta que esos ‘manes’ no estaban explotando madera, porque toda la madera está ahí. Ellos estaban detrás del Coltán. El coltán es el mineral de más conductibilidad y por eso lo quieren”, comentó un experto en lo que tiene que ver con la energía de la zona, un hombre apasionado por las notas y las letras que construyen el vallenato y que además su nombre es vociferado en la voz y partituras de los acordeones de un porro conocido en la zona.

Algo raro sucedía en la selva de Bahía Solano, el país parece haberlo notado y por eso el Ministerio de Ambiente sintió obligación de ver qué estaba pasando, efectivamente confirmó que algo no iba bien y quitó la potestad a Codechocó  y a los Delfines frente a la situación. 

Codechocó

Codechocó

Después de la borrascosa historia de la multinacional, la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales (ANLA) les revocó el permiso y, además, les impuso un gravamen. “El ANLA reiteró hoy que la compañía canadiense Prima Harwood no tiene permiso para realizar actividades de aprovechamiento forestal del departamento del Chocó, y recordó que la empresa ya fue multada en 2014 por un monto superior a los 507 millones de pesos”.  Según una nota de prensa publicada el 21 de octubre de 2016 en la página oficial de la ANLA.

 

El Congo, ¿un espejo para Colombia?

 

 

Hecha por Julián Falla Alfaro

Hecha por Julián Falla Alfaro

Durante años este país de cumbias, cordilleras, mares y ríos ha sido usurpado por grupos armados que al parecer aparecen, algunas veces, en la nómina de empleados de las multinacionales, empeñados incansablemente en extraer: oro, plata, esmeraldas, petróleo, platino. Pero han dejado de notar que Colombia también es rica en coltán, ese mineral que ha desangrado al Congo y que tiene un valor aproximado en el mercado de 400 dólares por kilo.

En la República Democrática del Congo los suelos se han pintado de rojo muchas veces. Entre los años 1998 y 2003 hubo una guerra interna conocida como la Segunda Guerra del Congo o la Guerra del Coltán. Todo este genocidio fue producto de los grupos armados ilegales que vieron oportunidad de negocio en la extracción del mineral, grupos armados como los que hay en este, el ‘país del sagrado corazón’.

Si los grupos armados ilegales de Colombia siguen operando en la clandestinidad de la selva podrían observar la misma oportunidad que vieron los grupos ilegales en el país africano; un negocio millonario donde muchos querrán  meter la mano, sacar ‘tajada’. Otros grupos van a querer participar y los dominadores no van a querer su participación.

La historia colombiana lo dice, en los campos hubo disputas por el control de negocios ilegales. Si lo que esbozaron los pobladores es cierto y una multinacional extranjera pudo extraer coltán de los pisos chocoanos, a un grupo armado colombiano no le quedaría difícil hacerlo. De pasar eso, la franja roja de la bandera colombiana, que representa la sangre derramada, podría agrandarse.

 

 

Tomada de : Nasua https://blognasua.wordpress.com/tag/coltan/

Tomada de: Nasua
https://blognasua.wordpress.com/tag/coltan/

 

¿Final?

 

Harold Lozano Obregón - Secretario Ejecutivo de Alcaldía de Bahía Solano

Harold Lozano Obregón – Secretario Ejecutivo de Alcaldía de Bahía Solano

Es un hecho que la alegre y acogedora población de Bahía Solano, que adorna sus días con vallenatos, no es merecedora de un capítulo sangriento como el que se ve plasmado en la tierra del Congo. Pero el futuro parece hacerse añicos, porque el Gobierno no se pronuncia sobre el coltán en el Chocó

Harold Lozano Obregón anticipa lo que podría ser un dolor de cabeza para el ecosistema. “Ellos mismos (la multinacional canadiense) están tramitando un permiso para volver, pero en el negocio del ecoturismo. Esto le agradaría y le convendría a la población, porque así volverían los buenos sueldos”. Pero más allá de los buenos suelos, ¿se convertirá el ecoturismo en otro sofisma como en su tiempo lo fue la madera?

¿Volverán?

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