La araña roja, una plaga que no se va


 

Por: Juan Camilo Blandón Múnera

En los últimos años los agricultores se han visto en una encrucijada entre optar por aplicar gran cantidad de productos químicos a sus cultivos o dejar que en las plantaciones aumenten las plagas,  es el caso de uno de los productos más importantes de Colombia, el café.

 

cafetexto

Colombia es un país con gran diversidad en fauna y esto podemos evidenciarlo en las selvas, en los bosques y en los campos. Desde los animales más grandes hasta los pequeños hacen parte de esta multiplicidad de especies y con los cambios climáticos ha habido un aumento en aquellos que se reproducen con mayor velocidad, los insectos. Estos, a pesar de contribuir a mantener el ecosistema ayudando a la fertilización de las plantas, se pueden volver un problema cuando la reproducción se hace en mayor cantidad.

La alimentación de los insectos son las mismas plantas, con las cuales pueden acabar en un instante y lastimosamente, algunos de estos son los cultivos que agricultores se esmeran en mantener para generar recursos económicos. Cuando muchos insectos se comen las plantas y se vuelven un problema para los agricultores los llaman plagas y estas pueden acabar con cosechas grandes cuando se les permite su reproducción.

El café, como se menciona antes, es uno de los principales recursos de Colombia y también representa un orgullo ante otros países, lo que implica unos cuidados especiales para este producto y sus cultivos. Sin embargo, estas producciones han estado afectadas en los últimos meses por la gran cantidad de plagas que se propagan en ellos y algunas veces acaban con estos cultivos por la falta de recursos de los agricultores al momento de adquirir insecticidas para controlar estos animales.

Una de las plagas que ha afectado el café últimamente es la araña roja. Ésta siempre ha estado presente en las cosechas y su cantidad no generaba pérdidas ni implicaba alguna otra afectación en los cultivos de café pero la ola de calor y los diferentes cambios climáticos han aumentado la reproducción de varias clases de insectos, entre ellos esta araña.

La araña roja pone sus huevos por debajo de las hojas del palo de café y en el momento de nacer, su única fuente de alimentación es la misma planta, generando un deterioro y una disminución considerable de sus hojas, las cuales protegen los granos de café del calor, la lluvia u otros animales.

La Federación Nacional de Cafeteros ha tomado medidas respecto a la propagación de estas plagas, dotando a los agricultores de insecticidas más fuertes para la erradicación de los insectos que afectan las plantaciones. No obstante, a pesar de los esfuerzos, muchos otros insectos persisten y cada vez hay que echarle a los cultivos insecticidas más fuertes para poder lograr un control.

Lo preocupante del asunto es que estos venenos también generan mayores gastos para los agricultores y un aumento considerable del daño en las plantaciones por los químicos que poseen y dejan a las personas que se dedican al campo en una encrucijada: o le echan mayor cantidad de productos químicos al café con la posibilidad de que estos dañen el producto o arriesgan los cultivos, siendo indiferentes a la propagación de estas plagas.

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La araña roja, una plaga que no se va by Juan Camilo Blandón Múnera is licensed under a Creative Commons Reconocimiento 4.0 Internacional License.
Creado a partir de la obra en http://expresiondigital.ucp.edu.co/?p=6937.

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